Con alegría y orgullo vivimos una nueva celebración del Día de los Patrimonios en nuestro Colegio Bicentenario Elvira Hurtado de Matte, una instancia que este año tuvo un significado especial al reunir a estudiantes, familias, exalumnos, vecinos y autoridades en torno a la historia y el legado de nuestra comunidad educativa en Quinta Normal.
Esta fue la cuarta vez que participamos de esta importante actividad cultural, consolidando una tradición que cobra aún más relevancia considerando que nuestro establecimiento fue declarado patrimonio de la comuna. Cada año abrimos nuestras puertas para compartir la historia que hemos construido junto a generaciones de estudiantes y familias, reafirmando nuestro compromiso con la educación y el desarrollo de la comunidad.
La jornada fue coordinada por la profesora de Historia Viviana Albornoz y la Subdirectora Académica Marisol Tobar, quienes, junto al grupo de estudiantes «Los Patrimonines» (a quienes puedes seguir aquí), prepararon distintas estaciones patrimoniales con archivos históricos, fotografías y relatos que permitieron a los visitantes recorrer la trayectoria del colegio y conocer parte importante de su aporte a Quinta Normal.
Además de este recorrido histórico, vivimos una verdadera fiesta de la cultura. Estudiantes, docentes, asistentes de la educación y directivos participaron en muestras folclóricas y presentaciones musicales que dieron vida a una celebración llena de identidad y sentido de pertenencia.
«Para nosotros es una emoción saber que estamos construyendo una comunidad y que somos parte de una comuna y no solo un foco de entregar educación. Estamos felices con este Día del Patrimonio», expresó nuestra directora, Iris Fredes.
Uno de los momentos más emotivos fue la presentación del libro «Superpan, el hombre que venció a la vida y Superman», escrito por Gonzalo Montenegro, destacado vecino de Quinta Normal y exalumno de nuestro colegio. Durante su intervención, compartió recuerdos de su etapa escolar y reflexionó sobre cómo la formación valórica recibida en el establecimiento, sumada al esfuerzo personal y al apoyo de su familia, fueron fundamentales para desarrollar su emprendimiento y apoyar hoy a otros emprendedores del país.
La jornada también permitió reencontrar a distintas generaciones de egresados. Destacó la presencia de exalumnos de la generación 1996, quienes, en el marco de la conmemoración de sus 30 años de egreso, realizaron la entrega de una placa conmemorativa al colegio. Asimismo, participaron integrantes de la generación 1972, los primeros egresados de nuestro establecimiento, quienes compartieron con emoción sus recuerdos y experiencias en el lugar donde comenzaron a construir sus proyectos de vida.
Actividades como esta nos permiten fortalecer los vínculos con nuestro entorno, valorar nuestra historia y formar estudiantes comprometidos con su comunidad.
Agradecemos a todos, integrantes del colegio, vecinos, exalumnos y visitantes que nos acompañaron en esta significativa celebración. Gracias a ustedes seguimos construyendo una historia que nos llena de orgullo y que proyectamos hacia el futuro.